El pasto sintético esta hecho en su mayoría por fibras de un solo proveedor, el cual, a pesar de no ser el único, cuenta con el mayor reconocimiento a nivel mundial. THIOLON está garantizado contra degradación por rayos UV y contra decoloración, además de contar con certificaciones como la de FIFA, con la cual no todos los pastos artificiales cuantan, ya que esto depende de mas aspectos.
Otro aspecto a tomar en cuenta es la base, la cual se recomienda que sea de uretano y no de látex, ya que la primera cuenta con aproximadamente el triple de durabilidad.
Otros aspectos como peso, altura, tipo de pasto, etc., dependen del proyecto al desarrollar y su aplicación, entre otros, los cuales podrán ser definidos por el cliente y recomendados por nuestro grupo de expertos.
Existen tres aspectos a tomar en cuenta para que el pasto sintético sea duradero y mantenga sus propiedades deportivas óptimas.
1. Un buen producto con calidad contrastada
2. Una instalación profesional del césped y con las cantidades de relleno recomendadas por el fabricante, distribuidas con maquinaria específica para césped artificial que garantice un reparto uniforme y exacto de la carga.
3. Un mantenimiento profesional de acuerdo con las necesidades específicas de uso.
La ausencia de cualquiera de estas tres variables, puede llevar a los conocidos problemas que suelen aparecer en el césped artificial, tales como compactación o endurecimiento del relleno, que conlleva una pérdida de soporte y apoyo de la fibra, lo que se traduce en un factor que puede provocar graves lesiones al deportista.
Es importante darle al campo un buen mantenimiento, incluso desde el día de su instalación. El desgaste y la suciedad se producen desde el primer momento y por ello debe ser mantenido cuanto antes.
Transcurridos dos años existirá un desgaste que probablemente no sea muy apreciable a la vista, pero que estar{a presente ya que, no debemos olvidar, el césped artificial no crece y la defibrilación producida implica pérdidas de fibra irrecuperables.
Una de las ventajas del césped artificial es que apenas precisa agua comparado con el césped natural. No sirve de nada regar el campo horas antes de su uso, ya que la humedad se disipa y el exceso de agua se va inmediatamente por lo agujeros de drenaje de propio césped.
Según nuestra opinión, el césped debe ser sólo regado en caso necesario, es decir, cuando la cancha sufra una elevada temperatura, de cara a rebajar la temperatura de la superficie, facilitar desplazamientos más largos del balón, posibilitar las entradas a ras sin quemaduras y dotar a la cancha de la elasticidad adecuada. Para lograr lo anterior cinco minutos de riego antes del partido serán más que suficientes.
El césped artificial no se debe lavar normalmente. El relleno debe ser mantenido cuando esté completamente seco, el mantenimiento profesional debe consistir en la remoción de residuos, lo cual no es posible lograr en el caso de que el césped se encuentre húmedo.
El pasto de landscape, sobretodo los colocados en casas habitación o en lugares donde hayan mascotas, se pueden lavar cuando sea necesario sin ningún problema, removiendo escombros, lavando con un poco de agua y de ser necesario tallando levemente con un cepillo suave, en caso de un problema mayor nuestros especialistas lo podrán ayudar.
En caso de descartar que exista algún problema en la base, para que el bote sea completamente uniforme es necesario que se dosifique con precisión la arena silica y el caucho granulado.
No es cierto que el césped artificial sea libre de mantenimiento. De hecho, está comprobado que todas las instalaciones donde se ha colocado un pasto sintético de alta calidad con base de uretano a las que no se les ha proporcionado ningún mantenimiento, precisan de su reemplazo en un plazo máximo de 4 años, principalmente por problemas de defibrilación y desaparición del césped, cosa que en el caso de un césped con base de látex, es decir de menor calidad, sucede en un tiempo mucho menor.
El césped artificial tiene un mantenimiento mucho más bajo que el natural, pero no está exento del mismo.
El cepillado forma parte de las labores básicas semanales para levantar las fibras que componen el césped y redistribuir uniformemente el relleno del campo.
Sin embargo, a la par del cepillado deben contemplarse las labores de descompactación, limpieza de residuos sólidos, aspirado de suciedad y otras funciones que precisan de una supervisión profesional, con intervalos mensuales, trimestrales o semestrales, en función de la ubicación de la cancha y su uso.